Páginas vistas en total

lunes, 28 de marzo de 2016

¡VUELTA AL ORIGEN!


Que la vida es cíclica es un hecho contrastado. Nuestro devenir vital como personas indefectiblemente pasa varias veces por el mismo punto, cuando volvemos a él no somos la misma persona, pues algo nos ha hecho cambiar, y si todo ha ido bien, nos habrá hecho crecer.
Hay un libro llamado "de que hablo cuando hablo de correr", es un título que me vendría bien para este post. Muchas veces tras nuestras zancadas y nuestras conversaciones hay más que meros términos deportivos y argot de corredores, pues estamos hablando de la vida y la estamos viviendo a cada zancada. Lo sé, en ocasiones parece que sólo sabemos hablar de correr, pero en el fondo hablamos de la vida, pues la vivimos así. Cada zancada me ha hecho crecer como persona, bajo el asfalto he enterrado muchos fantasmas, quemado ídolos, construído totems... en definitiva he crecido, quizas he cambiado, seguramente... pero desde luego he experimentado crecimiento.

De que hablo cuando hablo de correr, de lo que al asfalto le he contado, la rabia que he dejado en el barro, en las montañas, bajo los charcos, es algo que se queda entre nosotros; mis zancadas y yo. Más de una vez le conté al asfalto lo que nadie sabe y más de una vez lo escondí bajo estos términos, incluso en este mismo blog.

Ha sido un otroño-invierno interesante. Nuevos objetivos, nuevos aires. Muy buenos entrenamientos, grandes días, pocas y algo decepcionantes competiciones, pero no me importa. Lo importante es que he encontrado el equilibrio. Soy consciente de que a veces me tomo esto "demasiado en serio" o al menos desde fuera así lo parece... muchas de esas veces mis zancadas, el asfalto y yo sabemos por qué. No me arrepiento. A mi manera lo he disfrutado. Dijo el sabio "mejor ser rey de tus silencios que exclavo de tus palabras" no sé si es del todo cierto, tengo mis dudas, creo que callé cosas que debí decir. Pero esa es otra historia...

Terminé la temporada invernal con los 10k de Laredo, en mi cabeza mientras entrenaba en otoño tenía 2 objetivos-ilusiones... volver a un campeonato de españa de cross y batir mi marca en los 10k. A la vista de los entrenamientos, ambos eran bastante factibles y reales. Pero como me gusta decir "aqui no vale lo que crees, vale lo que haces" y no he hecho ninguna de las dos cosas. Una inoportuna gripe antes del regional de cross me dejó fuera del nacional y una "serie de catastróficas desdichas" me limitó en Laredo pese a encontrarme en un momento de forma realmente bueno. Fue un semana especialmente complicada pero que, como siempre, sólo se lo conté al asfalto... Curiosamente, como he dicho, la vida es cíclica y no ha sido la primera vez.

La verdad es que terminé un poco decpcionado de la ruta pese a conseguir MMP en media maratón (Aunque también algo alejado de las expectativas). Pero como esto es cíclico, se que volverán las oportunidades y que en las piernas seguramente habrá material para mejorar ambos registros. Estoy plenamente convencido de estar bien asesorado y entrenado y al 100% con Luis de Águila.

Pero el cuerpo me pide cambios, me pide marcha, hace 2 años de mi último y fatídico 3000 obstáculos y nunca he perdido mi pasión por esa prueba, así que tras una semanade reset toca empezar con ilusiones renovadas. Con objetivos humildes, tan humildes como disfrutar del atletismo, del de verdad, el que se practica en el tartán, en el que se oye el toque de campana y en el que se respira un ambiente con unos valores inigualables...
Tocará saltar, correr, sufrir, mojarse, seguramente caerse, pero también levantarse... nos vemos por las pistas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario